Guatemaltecos piden fin de la impunidad para CICIG

Los manifestantes aseguraron que la comisión de la ONU es ella misma un ejemplo de impunidad

cicig protesta

Unas 400 personas se congregaron frente a las oficinas de la CICIG en la capital de Guatemala.

Cada vez más voces críticas se alzan contra la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), el organismo de la ONU que mantiene un enfrentamiento con el actual presidente Jimmy Morales. Dicha tensión se manifestó el pasado sábado 5 de mayo frente a las oficinas de la CICIG en la capital guatemalteca.

Las 400 personas que se congregaron en la zona 14 de Ciudad de Guatemala representaban a una coalición de ciudadanos y organizaciones. Ricardo Méndez Ruiz, empresario y presidente de la Fundación contra el Terrorismo, dio inicio al evento con el apoyo de seguidores de Guatemala Inmortal, una página que asegura buscar la libertad para el país. La Liga ProPatria también se hizo presente, así como otros participantes que reprocharon el sesgo ideológico de la CICIG y su interferencia con el imperio de la ley.

Los manifestantes aseguraron que la CICIG es, ella misma, una muestra de impunidad, ya que no cuenta con mecanismos claros de control. Pidieron a Iván Velásquez, jefe de la CICIG, que obedezca la declaración de persona non grata del presidente Morales y que deje el país inmediatamente.

Un manifestante, quien pidió el anonimato por miedo a represalias, dijo que la CICIG “ha corrompido el sistema judicial y ha eliminado la presunción de inocencia”. Aseguró que el poder que ostenta la CICIG en Guatemala se fundamenta en la percepción de muchos de que incluso la vida de personas inocentes puede verse alterada por detenciones arbitrarias.

Boris Lemus, otro manifestante, dijo que “Guatemala es un país demócratico; y tal vez tenemos pobreza y muchas cosas que arreglar en nuestro país, pero preferimos la propiedad privada, el Estado de Derecho y la soberanía antes que el socialismo”.

La CICIG llegó a Guatemala en 2007 con la aprobación del Congreso guatemalteco y de las Naciones Unidas, y con financiación considerable del Gobierno estadounidense. Desde entonces, la Comisión se ha convertido en una institución controvertida, acumulando un fuerte apoyo de progresistas y socialistas tanto nacionales como internacionales, pero también de algunos líderes del sector productivo como Dionisio Gutiérrez.

En 2017, la Universidad Vanderbilt publicó una encuesta realizada a guatemaltecos en edad de votar que expresaron, en su mayoría, apoyo a la CICIG. Sin embargo, eso fue antes de la declaración de persona non grata contra Velásquez. De hecho, el mes pasado se publicaron dos informes críticos sobre las actividades de la CICIG: uno de una coalición de organizaciones de la sociedad civil de Guatemala y otro de Judicial Watch (PDF), una ONG de EE. UU. que promueve el imperio de la ley.

El informe guatemalteco, una serie de 11 partes, ha arrojado luz sobre los problemas de muchas acciones legales de la CICIG, así como sobre el inaudito bloqueo de la declaración de persona non grata por parte de la Corte de Constitucionalidad de Guatemala. El documento de Judicial Watch destaca los vínculos entre miembros de la CICIG y el movimiento progresista, además del apoyo expreso de la Open Society Foundations de George Soros.

No hubo demostraciones visibles de desaprobación o rechazo a la protesta. No obstante, muchos periodistas locales se encontraban observando el evento y más de dos docenas de policías se aseguraron de que no hubiera oportunidad para la violencia.

La Policía de Guatemala estuvo frente a las oficinas de la CICIG para evitar cualquier confrontación.

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