La mano sucia de la política de EE.UU. acecha sobre Guatemala
En la primera ronda de elecciones presidenciales del pasado 6 de septiembre, Guatemala evitó, por poco, un golpe de Estado que las pudo haber suspendido, y que las hubiesen mantenido suspendidas por un largo tiempo. Con una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre, el país ha retrocedido ahora a la relativa comodidad de ser un paraíso para la corrupción, como lo ha sido a lo largo de su historia.







