Bitcóin no rescata a los bonos salvadoreños

El presidente Nayib Bukele rechaza al FMI, pero sigue gastando

Bukele

Bukele ha aparecido en los titulares con su nueva propuesta para lanzar un bono bitcóin entre el 15 y 20 de marzo de 2022. (Wikimedia)

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El presidente Nayib Bukele está obsesionado por impulsar la economía salvadoreña con bitcóin, ignorando que la idea principal detrás de las criptomonedas es la descentralización. Utilizar bitcóin para financiar proyectos utópicos de planificación central es una contradicción que no revivirá a El Salvador.

Incluso en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania que ha dominado los medios del mundo, Bukele ha aparecido en los titulares con su nueva propuesta para lanzar un bono bitcóin entre el 15 y 20 de marzo de 2022. El bono tendrá un plazo de 10 años y busca recaudar $1.000 millones ofreciendo una tasa de retorno de 6.5%, la mitad del interés ofrecido por los bonos soberanos salvadoreños emitidos en dólares estadounidenses.

La viabilidad del bono bitcóin

El bono bitcóin se ha ganado el sobrenombre de volcano bond, porque Bukele quiere utilizar la mitad de los fondos para crear una ciudad bitcóin, donde la minería de bitcoines será impulsada por energía geotérmica. Para el presidente salvadoreño, esta fuente de energía puede hacer que la minería de criptomonedas sea más sostenible.

La ciudad bitcóin será una zona económica especial, donde el impuesto al valor agregado será el único tributo. La mitad de la recaudación tributaria financiará el desarrollo de esta ciudad y la otra mitad servirá para pagar a los tenedores de bonos.

Los otros $500 millones recaudados por el bono simplemente se almacenarán en bitcóin. Cualquier ganancia generada cinco años después –adicional al 6.5%– se dividirá entre el país y los tenedores de bonos como un dividendo especial. El bono bitcóin operará completamente en el ecosistema cripto.

La compañía canadiense Blockstream, líder en infraestructura financiera basada en blockchain, ha desarrollado el bono como un token de valor para LaGeo, la compañía estatal que emitirá el bono. Además, este se comerciará por Bitfinex, el intercambio de criptomonedas más líquido.

Los tenedores de bonos pueden aplicar a la residencia salvadoreña si reservan un total de $100,000 en bonos bitcóin de El Salvador por cinco años. Se puede comprar unidades del bono por tan solo $100 y pagar con bitcóin, tether o dólares.

Los cripto entusiastas comprometieron verbalmente cerca de $500 millones cuando Bukele anunció el bono en noviembre de 2021. Sin embargo, los analistas financieros se mantienen escépticos.

Para Charles Morris, CIO de ByteTree Asset Management, esta es una apuesta arriesgada. El Salvador está asumiendo que el precio del bitcóin aumentará exponencialmente hasta $1 millón en los próximos cinco años. “Eso es peligroso porque si el plan falla, ¿quién salvará el día?,” dijo Morris a Coinbase.

El bono bitcóin implica estatismo

De acuerdo con Bukele, la idea del bono surgió por el controversial comentarista financiero Max Keiser del canal RT. El supuesto objetivo es liberar a las naciones en desarrollo de la dependencia de países dominantes e instituciones como el Fondo Monetario Internacional.

Aunque Bukele parece que está buscando independencia de agentes extranjeros, esta nueva ciudad bitcóin es solo la punta del iceberg de su extenso plan en gasto público.

La política monetaria salvadoreña impide que el gobierno pueda imprimir dinero, puesto que la moneda de este país está vinculada al valor del dólar. El gobierno sólo tiene dos formas de aumentar los fondos públicos: emitiendo deuda o imponiendo impuestos más altos.

Ninguna opción es deseable. La deuda pública salvadoreña equivale al 96% del PIB de El Salvador, y alzar los impuestos durante una crisis económica perjudica la popularidad de Bukele.

Bukele encontró otra forma de aumentar el gasto público: la especulación del mercado de cripto activos. El está apuntando a los cripto entusiastas con la esperanza de aumentar la inversión extranjera directa sin necesidad de reformas legislativas, asegurar certidumbre legal u otorgar beneficios tributarios a inversores tradicionales.

Utilizar bitcóin parece una idea fresca e innovadora a primera vista, pero este mecanismo reduce la transparencia en la gestión del presupuesto gubernamental. Con el bono bitcóin, Bukele está tomando el dinero de la comunidad cripto mientras emite más deuda para financiar sus caprichos.

Efectos del bitcóin en El Salvador

Cuando Bukele hizo al bitcóin moneda de curso legal, él compró los primeros bitcoines en el pico de su precio. Esos fondos siguen en números rojo, debido a la volatilidad del precio. El Presidente salvadoreño abiertamente utilizó su celular para comprarlos.

No hace falta decir que esto implica abuso del poder y opacidad en el uso de fondos públicos. Cuando los medios condenaron esta acción, Bukele dijo que hizo la compra por medio de intermediarios. Sin embargo, funcionarios de su administración mencionaron que lo hizo por Chivo, la billetera de bitcóin construida por el gobierno salvadoreño.

Las contradicciones de los funcionarios y los problemas de seguridad que Chivo ha experimentado desde su lanzamiento levantan la pregunta de porqué Bukele quiere implementar bitcóin y si su equipo está suficientemente calificado. Los millonarios costos por las políticas bitcóin hasta el momento no han sido revelados.

En diciembre de 2021, la Universidad de Centro América (UCA) publicó los resultados de una consulta realizada a salvadoreños. Esta identificó que la falta de confianza en bitcóin continúa siendo amplia. De los entrevistados, a 70% les preocupa la volatilidad del precio y creen que las políticas benefician principalmente a los extranjeros.

La adopción se mantiene baja. Dos altos ejecutivos de bancos locales revelaron a UCA que los pagos de deudas en bitcóin no llegaron ni al 0.1% del total y que el número de transacciones en bitcoines sigue siendo insignificante.

El destino final de bitcóin en El Salvador

El gobierno de El Salvador espera lanzar más bonos bitcóin en el futuro, así que está redactando veinte proyectos de ley para crear un marco legal. La verdad, sin embargo, es que Bukele no está haciendo algo nuevo con el bono volcano.

Está emitiendo más deuda pública en forma de activos digitales. Como cualquier otro gobierno, espera impulsar la economía con inversión en infraestructura para aumentar la riqueza, crear empleos y promover el desarrollo.

Tampoco es noticia que alimentar a la economía por medio del sector público ofrece resultados temporales. En el mejor de los casos, estas medidas llenarán los bolsillos de los salvadoreños por unos pocos años.

Al proponer la creación de una ciudad bitcóin y cripto minería geotérmica, Bukele está introduciendo más planificación central. Los fallos técnicos de Chivo demuestran que ni siquiera el gobierno está calificado para adoptar esta tecnología. Aún así, está imponiendo todo un nuevo sector económico en los ciudadanos.

Una política similar en Ecuador para desarrollar una nueva matriz productiva con nanotecnología y otras industrias de vanguardia fue un completo fracaso hace casi una década. Miles de millones de dólares de las ganancias petroleras que invirtió el gobierno ecuatoriano no fueron suficientes para motivar la adopción de estas iniciativas impuestas por las autoridades.

La minería de bitcoines impulsada por energía geotérmica será una inversión masiva con una fecha de caducidad. Siguiendo el ejemplo de ethereum, los proyectos de criptomonedas van a transicionar hacia mecanismos de consenso como la prueba de participación, que necesita de reservas de dinero en lugar de energía para validar transacciones.

El problema con el proyecto hipster de Bukele es que lo está llevando a cabo en contra de la voluntad de los salvadoreños. No solo han demostrado poco interés en bitcóin, sino que sus necesidades urgentes son otras: la seguridad y la prudencia fiscal.

Paz Gómez

Paz Gómez of Quito, Ecuador, is a policy analyst with Econ Americas and the cofounder and academic coordinator of Libre Razón, a liberal think tank. Follow @mpazgomezm.

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