El plan demócrata para robar esta y otras elecciones

La estrategia de Fidel Castro tiene otro portaestandarte

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Utilizando al COVID-19 como un pretexto, los demócratas están enviando por correo millones de papeletas no solicitadas. (Chris Phan)

Este artículo se publicó originalmente en inglés en BizPac Review

La actitud de Fidel Castro —dentro de la revolución, todo; fuera de ella, nada— está en despliegue en Estados Unidos. Todo sirve: ganar a toda costa. Nada más importa: el fin justifica los medios.

Los demócratas, sus medios aliados, y su rama violenta están siguiendo la estrategia de toma de poder de Castro; demonizar a su objetivo y crear caos. Su objetivo inmediato es vencer al presidente Donald Trump, para quien se sienten justificados a cometer fraude electoral.

Los líderes de Black Lives Matter (BLM) se autodenominan marxistas entrenados. Entre sus objetivos mencionados está desfinanciar a la Policía y vencer a Trump. Elogiando a Castro después de su muerte, BLM proclamó, “Aspiramos a construir un mundo en una visión de libertad y paz que solo se consigue con justicia”. Esto explica el eslogan “sin justicia no hay paz” que ellos corean para justificar su violencia que busca derrocar nuestro sistema.

Saul Alinsky, quien ha sido inspiración para Hillary Clinton y el expresidente Barack Obama, explicó la perspectiva de los organizadores sobre elecciones libres en el escrito de su autoría Reglas para radicales de 1971: “Si nosotros hemos tenido todo para establecer que vamos a ganar, entonces es una elección libre”.

Utilizando al COVID-19 como un pretexto, los demócratas están enviando por correo millones de papeletas no solicitadas. Las personas pueden votar de forma segura en persona y por correspondencia, que es más seguro porque ellos deben pedir las papeletas y solamente pueden ser usadas por un votante en particular. Las papeletas no solicitadas van a personas que figuran en listas electorales que no han sido filtradas de quienes han muerto o se han mudado, y están sujetas a fraudes masivos.

Introduciendo a una pregunta en la audiencia de confirmación de Amy Barrett, el senador republicano Lindsey Graham dijo, “Una de las razones por las que no tenemos un acuerdo con la Cámara de Representantes [en la asistencia por el COVID-19] está en su programa de $2.2 billones, están demandando recolección de votos como una política nacional. Creo que esto crea las condiciones para fraude”. Graham está más acertado de lo que se imagina.

Luego de la caída de la Unión Soviética, Castro formó el foro de São Paulo, el cual cambió la estrategia comunista de América Latina de promover un derrocamiento armado a subversión interna. El primer paso es tomarse el sistema de justicia penal y el poder judicial. Los subversivos utilizan este poder para controlar las otras instituciones, incluyendo a las autoridades electorales.

Como vicepresidente, Biden demostró que la corrupción coincide con la estrategia subversiva. Siendo mano derecha de Obama en Ucrania y Guatemala, él utilizó la ayuda de Estados Unidos para obtener su resultado deseado.

Nueva evidencia confirma que Biden hizo que revocaran de su cargo al fiscal general ucraniano de forma corrupta para ayudar a su hijo Hunter. Biden antes ha negado tener algún conocimiento sobre los asuntos de negocio de Hunter, pero recién nos enteramos que el vicepresidente tuvo una reunión, organizada por Hunter, con un ejecutivo de Burisma en Washington D.C. Luego Biden amenazó con detener la ayuda estadounidense para Ucrania a menos que el fiscal general que estaba investigando a Burisma sea despedido.

Biden lideró el esfuerzo para tomarse el sistema de justicia penal y el poder judicial en Guatemala. Los fiscales y jueces de Biden protegieron a los sucesores de las guerrillas apoyadas por Fidel Castro. También cooptaron la autoridad electoral, quien no aplicó la ley a los candidatos predilectos de la Embajada y eliminó fácilmente a los candidatos a los que se oponía en la elección de Guatemala de 2019.

Las autoridades recibieron más de 2.000 denuncias por irregularidades. Los totales computados eran distintos a los documentos oficiales. La autoridad electoral rechazó examinar las papeletas originales y la alta corte confirmó su decisión, completando un fraude a favor de los partidos favoritos de Biden.

Los beneficios inesperados para los demócratas por las papeletas enviadas vía correspondencia sin haber sido solicitadas pueden ser suficientes para que Biden gane, pero no es una garantía. Si los demócratas fuesen a controlar la Presidencia y el Congreso, ellos harían lo posible para asegurar que no pierdan en futuras elecciones, incluyendo aumentar el número de jueces en la Corte Suprema.

Los demócratas acusan a Trump y a los republicanos de infiltrarse en la corte al poner a Amy Barrett allí, en lugar de dejar al ganador de la siguiente elección nominar al futuro magistrado. Esta es una mera artimaña para intentar justificar el aumento de jueces demócratas si ganaran la elección. Biden evade tomar una posición en esto, porque su base socialista lo abandonaría si se compromete a no tomarse la corte, mientras que la gente en el centro lo rechazaría si se compromete a hacerlo.

Si llegan al poder, los demócratas llenarán las nuevas vacantes de la Corte Suprema con jueces políticos, quienes harán más que legislar desde la banca. Para proteger a sus aliados, los magistrados demócratas violarían la Constitución y las leyes. Harían lo mismo para perseguir a sus enemigos e imponer sus políticas, así como los magistrados de Biden lo han hecho en la alta corte de Guatemala.

Estamos en medio de la ejecución de la estrategia São Paulo de Castro en Estados Unidos, y el aumento de jueces en la corte es parte de ella.

Los demócratas inmediatamente empezarían a infiltrarse en la corte luego de asumir el poder. Ellos perderían la oportunidad si fuesen vencidos en la elección de medio término en 2022. La nueva Corte Suprema demócrata estaría preparada para validar un fraude electoral, así como la alta corte de Biden lo hizo en Guatemala. Nos convertiremos en un Estado unipartidista, el objetivo de la estrategia de Castro.

Debemos ver a través de la pantalla de humo generada por la élite política y socialista: la violencia y el caos planificados. Trump necesita una victoria lo suficientemente grande para superar el inevitable fraude demócrata. Nuestra libertad depende de ello.

Steven Hecht

Steven Hecht

Editor at Large Steve Hecht is a businessman, writer, and film producer, born and raised in New York. He has lived and worked in Guatemala since 1972. He holds a Bachelor of Arts in Economics and a Master of Business Administration in Banking and Finance, both from Columbia University. He has worked on development projects in Guatemala to help the country leave its underdeveloped state and reach its great potential. Realizing the misconceptions prevalent about Guatemala and Latin America in the outside world, he has written for the Washington Times, Daily Caller, Fox News, Epoch Times, BizPac Review, Washington Examiner, Frontpage Mag, New English Review, PanAm Post, and PJ Media and appeared as a guest on national American media programs including the Lars Larson Show. Steve’s reporting has included meeting with coyotes, the human smugglers who have ferried millions of illegal immigrants into the United States via Guatemala’s 595-mile border with Mexico.

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