La cruzada anticorrupción de Kamala Harris oculta la imposición socialista

El espectro de las sanciones sirve a una agenda política, no al imperio de la ley

Kamala Harris Anticorrupción

Harris tiene cero experiencia en política exterior y sigue al equipo de socialistas de Biden. (US Embassy Guatemala)

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La versión original en inglés se publicó primero en BizPac Review

La visita de Kamala Harris a Guatemala de la semana pasada resultó contraproducente para el régimen de Biden. Al pretender abordar las causas raíz de la migración ilegal, Harris puede engañar a los seguidores de medios de comunicación corruptos, pero no a los guatemaltecos. Ellos dieron la bienvenida a Harris pidiéndole que no les imponga criminales socialistas, los cuales enviarán a más personas hacia Estados Unidos.

Harris tiene cero experiencia en política exterior. Ella sigue al equipo de socialistas de Biden, cuyo objetivo es imponer en Guatemala a los sucesores de las guerrillas apoyadas por Fidel Castro. Biden y su equipo empezaron esto cuando él era mano derecha de Obama en la región.

El recurso perverso que utilizan los socialistas para dividir a los estadounidenses y perseguir su oposición política es el racismo. En Guatemala, recurren a la corrupción.

Biden gestionó financiamiento estadounidense para extender el mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de la ONU. La embajada utilizó a la comisión para tomarse la función judicial y el Ministerio Público de Guatemala. Los magistrados y fiscales corruptos de Biden aumentaron el desempleo y la violencia y se aseguraron que no haya presencia del Estado en las áreas fronterizas, el sueño de todo contrabandista.

Biden se salió con la suya en 2015 y 2016, porque los guatemaltecos no previeron que Estados Unidos imponga la criminalidad sobre ellos. Cuando los magistrados terminaron su periodo este año, las autoridades guatemaltecas resistieron la intimidación estadounidense y designaron magistrados no socialistas para el nuevo periodo de la Corte de Constitucionalidad. Los nuevos magistrados están aplicando correctamente la ley, empezando por revertir un gran cúmulo de fallos ilegales emitidos por los magistrados de Biden.

El fiscal general estadounidense Merrick Garland anunció el 7 de junio, el día en el que Harris estaba en Guatemala, el establecimiento del grupo de trabajo conjunto Alpha. Esta es una alianza con el Departamento de Seguridad Nacional “para abordar… tanto la corrupción como la trata transnacional de personas y las redes de traficantes… en México y los países del Triángulo del Norte [TN]: Guatemala, El Salvador y Honduras”. Si el régimen de Biden quería atacar a los traficantes de personas, no hubiera deshecho los acuerdos del expresidente Donald Trump. Estos redujeron sustancialmente las oportunidades de los traficantes.

También el 7 de junio, la Casa Blanca publicó la declaración de Harris sobre un grupo de trabajo anticorrupción del Departamento de Justicia “con el apoyo del Departamento de Estado”. Éste da un trato especial a Guatemala e incluye “mentoría… [para la] Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) [de Guatemala].”

El enviado especial del Departamento de Estado al TN, Ricardo Zuniga, ha mencionado previamente trabajar mediante el Departamento del Tesoro para utilizar la Ley Global Magnitsky en contra de individuos. El Congreso creó esta legislación para sancionar individuos responsables de asesinatos extrajudiciales, tortura y otras violaciones a los derechos humanos reconocidos internacionalmente o por actos de “corrupción significativa”.

El régimen de Biden, sus aliados congresistas y sus aliados en los medios de comunicación corruptos exclaman que la resistencia ante la imposición de jueces y fiscales significa que Guatemala ha sucumbido a la corrupción. En otras palabras, para el régimen de Biden, corrupción es todo aquello que se interponga en su camino. El régimen intentará malutilizar las sanciones Magnitsky para perseguir enemigos políticos.

Habiendo perdido el control de la Corte de Constitucionalidad, el último vestigio del control socialista de Biden en Guatemala es la FECI. Juan Francisco Sandoval, el jefe de la FECI, disfruta el apoyo abierto de Biden pese a múltiples acusaciones criminales en su contra.

Guatemala perdió $388 millones en el infame escándalo de Odebrecht. Otros países víctimas han recuperado dinero; Guatemala, no, debido a Sandoval. El Procurador General de la Nación presentó una denuncia en contra de Sandoval, pero esta no se ha movido por el apoyo de Estados Unidos a Sandoval.

Sandoval es la punta de lanza socialista que la gente de Biden espera tener en el corazón de Guatemala. Todo lo demás que Harris menciona acerca del TN y México es para ocultar el verdadero objetivo del régimen de Biden: culminar la conquista socialista de Guatemala. Él y sus camaradas iniciaron esto durante su periodo como vicepresidente. Esto forzará a que más inmigrantes ilegales vayan a Estados Unidos, y el partido demócrata está feliz de recibirlos.

En una audiencia de la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del 9 de junio, el representante demócrata James McGovern comentó que hay condiciones complicadas para aplicar las sanciones Magnitsky. El proceso es riguroso y nada arbitrario, lo que sugiere que los funcionarios del Departamento del Tesoro todavía mantienen estándares estadounidenses. Los Departamentos de Estado y Justicia, en cambio, harán lo posible para debilitar esos estándares y acomodar al régimen socialista de Biden.

Biden dijo en Tulsa, Oklahoma, el 1 de junio que el “Terrorismo de la supremacía blanca es la amenaza más letal a la patria en la actualidad. Ni ISIS ni Al Qaeda.” Garland y el secretario de Seguridad Nacional Alejandro Mayorkas dijeron al Senado en mayo que la supremacía blanca es “la amenaza más persistente en la patria”.

Los guatemaltecos reconocen esta falsa narrativa de demonización que los marxistas utilizan para justificar la represión política. La gente de Biden en Guatemala encarcela a los opositores violando flagrantemente la ley y los derechos constitucionales. Las acciones del régimen y sus acciones llevan a los guatemaltecos a dilucidar intentos de aplicación arbitraria de las sanciones Magnitsky en contra de enemigos políticos en Guatemala.

Si los guatemaltecos se resisten exitosamente a la imposición socialista y el sistema estadounidense aguanta el asalto socialista de Biden, Guatemala tendrá una oportunidad de desarrollo económico. Esto generaría menos inmigración irregular hacia Estados Unidos que si Harris logra sus actuales cometidos.

La versión original en inglés se publicó primero en BizPac Review

Steven Hecht

Editor at Large Steve Hecht is a businessman, writer, and film producer, born and raised in New York. He has lived and worked in Guatemala since 1972. He holds a Bachelor of Arts in Economics and a Master of Business Administration in Banking and Finance, both from Columbia University. He has worked on development projects in Guatemala to help the country leave its underdeveloped state and reach its great potential. Realizing the misconceptions prevalent about Guatemala and Latin America in the outside world, he has written for the Washington Times, Daily Caller, Fox News, Epoch Times, BizPac Review, Washington Examiner, Frontpage Mag, New English Review, PanAm Post, and PJ Media and appeared as a guest on national American media programs including the Lars Larson Show. Steve’s reporting has included meeting with coyotes, the human smugglers who have ferried millions of illegal immigrants into the United States via Guatemala’s 595-mile border with Mexico.

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