El secretario de Estado Marco Rubio declaró el 16 de julio: “La extensa red de inteligencia e ideológica del régimen cubano ayudó a construir la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio.” Rubio debe determinar quiénes dentro del Departamento de Estado (DOS) están ayudando al presidente guatemalteco de extrema izquierda, Bernardo Arévalo, a obstaculizar la amplia agenda del presidente Donald Trump en este país clave.
El DOS ha presentado a Arévalo como un socio en la lucha contra el terrorismo, pese a las evidencias de que Guatemala es un narcoestado. Rubio necesita identificar de inmediato a los actores perjudiciales y hacer una limpieza interna. Mientras se avanza hacia reformas estructurales, también debe realizarse una revisión integral por parte de la Inspectoría General.
La sección sobre espionaje del informe CUBA del 20 de julio del DOS describe las operaciones de la Dirección de Inteligencia (DI) cubana, incluyendo a espías condenados como Víctor Rocha, Ana Montes y otros. Además de este tipo de agentes, la DI recluta en universidades dentro de los Estados Unidos a “jóvenes estadounidenses ideológicamente afines que ascenderán a posiciones de influencia, poder y acceso.”
Esta estrategia de largo plazo ha creado una red de funcionarios de menor nivel dentro del gobierno estadounidense que ejerce una influencia persistente sin activar alarmas de alto nivel. Esta es una de las formas en que la DI manipula la política de los EE. UU., por ejemplo, protegiendo a Arévalo.
El equipo de la Casa Blanca de Trump debe respaldar e involucrarse en los esfuerzos de Rubio. También debería alentar al Congreso a investigar al DOS y hacer públicos los hallazgos. Consciente ya del problema de fondo, Trump tendría que contrarrestarlo para que su Doctrina Donroe para el hemisferio occidental tenga éxito.
Trump compartió una entrevista de Lara Logan con el autor de best-sellers Ralph Pezzullo y el exoficial de operaciones de la CIA y líder antiterrorista Gary Berntsen. Refiriéndose a la inteligencia cubana como “formidable”, Logan preguntó: “¿Qué tan infiltrado está el gobierno de los EE. UU.?” Pezzullo respondió: “Completamente, profundamente, especialmente en los asuntos latinoamericanos.” Berntsen añadió: “Nuestros enemigos han tomado el control de la dirección de nuestra política exterior.”
Pezzullo y Berntsen describen a China como un socio estratégico indispensable del Cartel de los Soles. Como ilustración de la declaración de Rubio y del informe CUBA, el personal del DOS en América Latina habría actuado durante años contra aliados de los EE. UU. y a favor de adversarios alineados con China.
Los países importantes para la Doctrina Donroe conocen este historial y están observando. Son pragmáticos y responden a la competencia visible, no a la retórica. Guatemala se ha convertido en una prueba decisiva para el éxito de la doctrina.
El gobierno de Joe Biden y agentes de la DI instalaron a Arévalo para ayudar a inundar a los EE. UU. con drogas e inmigrantes ilegales, y funcionarios del DOS heredados de la era Biden habrían continuado esa política bajo Trump. En febrero, Trump destituyó a dos funcionarios de Biden: el embajador y el vicejefe de misión.
Arévalo se habría quejado ante el DOS cuando el nuevo vicejefe de misión, John Barrett, dificultó que interfiriera ilegalmente en procesos gubernamentales críticos. Tras solo tres meses, el DOS reemplazó a Barrett por Jorgan Andrews. No es casualidad que Arévalo haya retomado sus actividades delictivas.
El secretario de Defensa Pete Hegseth y el comandante del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), general Francis Donovan, han interactuado con Arévalo para impulsar una alianza militarizada. Los aliados de Arévalo dentro del DOS probablemente le aconsejan cómo reaccionar para presentarlo falsamente como un aliado.
Arévalo asistió como invitado especial a la reunión del Grupo de Puebla en septiembre de 2023, junto con Delcy Rodríguez, Evo Morales, Manuel Zelaya y otras figuras de extrema izquierda y antiestadounidenses. Desde allí envió un mensaje orwelliano en video a los guatemaltecos usando el lema del encuentro: “En la unidad avanzamos.”
Morales elogió a Cuba, Nicaragua y Venezuela y sostuvo que la hegemonía estadounidense está en su fase terminal, tras 200 años de una Doctrina Monroe inmoral y criminal. Esta sería la razón por la que Arévalo ha resistido convertirse en socio de los EE. UU. para la Doctrina Donroe.
Colombia y Ecuador son presentados como países clave para la doctrina. Bajo el futuro presidente respaldado por Trump, Abelardo de la Espriella, Colombia —país de origen y tránsito de narcóticos— podría volver a ser un socio sólido de los EE. UU. El presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha adoptado una postura agresiva contra las pandillas y el narcotráfico en este punto estratégico de tránsito.
México es un Estado fallido: una vez que los narcóticos entran allí, alcanzan la frontera estadounidense. Guatemala ofrecería la oportunidad de cortar el suministro antes de que llegue a México. Convertir a Guatemala en un verdadero socio demostraría eficacia, elevaría las expectativas de desempeño y construiría una red de cooperación bajo la Doctrina Donroe.
Rubio y Trump tendrían la oportunidad de fortalecer su agenda examinando de cerca a Guatemala. Durante los últimos 16 años, la deferencia de los guatemaltecos hacia los embajadores estadounidenses —a pesar de que cada uno de ellos ha cometido delitos para favorecer una agenda antiestadounidense— ha convertido ese cargo en el de un procónsul.
El personal del DOS, los demócratas y las fake news se han unido por dos razones para frustrar el nombramiento de Juan Rodríguez como embajador de Trump en Guatemala: en primer lugar, porque socava la doctrina Monroe; en segundo lugar, porque protege a los agentes de la DI en el DOS.
Trump necesita de inmediato una persona con conocimiento y capacidad al frente de la embajada estadounidense para influir en las autoridades guatemaltecas y hacer que se aplique la ley. Además, Trump y Rubio tendrían que utilizar la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) bajo las reglas de enfrentamiento y la estrategia del Plan Colombia para complementar al SOUTHCOM.
Además de beneficiar a los EE. UU., desenmascarar a los agentes de la DI y revertir el daño que han causado en Guatemala ayudaría a sus aliados y perjudicaría a sus enemigos.

