La representante María Salazar (R-FL) escribió al secretario de Estado Marco Rubio el 4 de noviembre sobre funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala. Dio a conocer que estos funcionarios estadounidenses están saboteando la agenda del presidente Donald Trump amenazando a jueces guatemaltecos. Los remanentes del gobierno de Biden a los que se refirió Salazar han logrado traicionar a Trump porque agentes cubanos que trabajan con el Cartel de los Soles se han infiltrado en el Departamento de Estado (DOS).
Salazar insistió en que Rubio destituya “inmediatamente” al embajador Tobin Bradley y al ministro consejero Patrick Ventrell. Trump también debe remover a los funcionarios del DOS del cártel que han protegido a Bradley y Ventrell. No remover a estos y otros traidores anularía muchos de los éxitos que pueda alcanzar Trump y asegurará que tengamos otro régimen como el de Biden después de que Trump deje el cargo.
Bradley y Ventrell formaron parte del equipo de Todd Robinson cuando él encabezó la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del DOS. Como embajador en Guatemala (2014–2017), Robinson ayudó a enviar a la cárcel a 17 personas inocentes en 2015 para que Joe Biden pudiera obtener un contrato médico para un cliente. Biden puso a Robinson a dirigir la INL en abril de 2021, y el Senado lo confirmó en septiembre.
INL participó en el fraude electoral de 2023 que convirtió a Bernardo Arévalo en presidente de Guatemala. Personal de la INL se reunió con funcionarios de la autoridad electoral antes de la elección, a pesar de que las elecciones están fuera de la jurisdicción de la INL.
Las políticas de la INL han facilitado el narcotráfico durante al menos una década, el cual se disparó bajo Robinson. En una audiencia, él le dijo al representante Keith Self (R-TX) que México no era un estado fallido y que la INL estaba contrarrestando a los cárteles allí.
Probablemente Robinson arregló que Ventrell y Bradley trabajaran en Guatemala como parte del fraude electoral y para mantener a Guatemala abierta al flujo de narcóticos. Salazar afirmó que Ventrell “llamó al menos a tres jueces” y los amenazó para que votaran como él quería en la elección del presidente de la Corte Suprema. Ventrell estaba cumpliendo las órdenes de los agentes del Cártel de los Soles.
El presidente de la Corte Suprema influye en las elecciones de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad y de la autoridad electoral y del fiscal general. Salazar señaló que las tres ocurren en 2026, lo que lo hace “crítico para el futuro de Guatemala como país conservador”. Si Bradley y Ventrell permanecen, ayudarán a convertir a Guatemala en una parte abiertamente socialista del Cártel de los Soles.
Trump debe reemplazar a Bradley y Ventrell con designados políticos para impedir que los traidores del DOS maniobren para que sean reemplazados por actores del “estado profundo”.
El Cártel de los Soles se alinea con la agenda antiestadounidense de los demócratas y consiste en el régimen de Nicolás Maduro, China, Cuba, Irán y Rusia. Con la inteligencia cubana habiendo penetrado nuestra comunidad de inteligencia y el DOS, el cártel tiene agentes que afectan la política de EE. UU. Por eso el DOS apoya a enemigos de EE. UU., incluso en Guatemala, y por eso China es tan influyente en el Hemisferio Occidental.
Para proteger a los traidores dentro de nuestro gobierno, el cártel y sus aliados harán cualquier cosa y todo para ocupar y distraer a Trump. Entre los ejemplos están la violencia contra concesionarios de Tesla y agentes de ICE, la continuación por parte de Putin de la guerra en Ucrania con la asistencia de China y el cierre del gobierno.
Salazar identificó un hilo que, si se tira de él, desenredará la madeja de traición contra nosotros. De las dos principales agencias penetradas, la comunidad de inteligencia es la más difícil de exponer por su secretismo. El DOS no tiene excusa para ocultarse de los investigadores, lo que lo convierte en el lugar por donde comenzar.
El personal del DOS comete delitos en todo el mundo pero, bajo la influencia cubana, es especialmente agresivo en América Latina. La resistencia guatemalteca los obligó a ser más agresivos de lo habitual, haciendo que los delitos del DOS fueran más evidentes y fáciles de exponer que en otros lugares.
La carta de Salazar toca un ejemplo. Las redes sociales guatemaltecas hervían cuando Ventrell cumplía las órdenes del cártel con su flagrante injerencia en su poder judicial.
El diario de sesiones del Congreso ya contiene información suficiente sobre los delitos del DOS en relación con Guatemala para justificar investigaciones plenas. No hubo seguimiento porque Biden era presidente, los demócratas controlaban el Senado y el expresidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara (HFAC), Michael McCaul (R-TX), eludió sus deberes.
El actual presidente del HFAC, Brian Mast (R-FL), y su contraparte en el Senado, James Risch (R-ID), deberían seguir el ejemplo de Salazar e iniciar investigaciones. Esto sacaría a la luz a otros países y a funcionarios del DOS, actuales y anteriores, y a los de otros departamentos que previamente no han tenido un foro en el cual expresarse.
Audiencias creíbles se convertirían en una avalancha imparable de escándalos. Educar al público sobre los traidores dentro de nuestro gobierno y sus crímenes aumentaría el apoyo para que Trump los remueva. Hacerlo retrasaría la agenda totalitaria durante generaciones.

