Votar por un Congreso republicano u olvidarse de la prosperidad

El America First aún tiene esperanza; los demócratas prometen el desastre

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Obama y Biden subsidiaron tanto a sus aliados globalistas como a Irán y organizaciones anti estadounidenses. (Andrés Sebastián Díaz)

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Todos los que votaron por Donald Trump en 2024 deberían votar por los republicanos en las elecciones de medio mandato de noviembre para derrotar la agenda demócrata antiestadounidense. Trump necesita un Congreso controlado por los republicanos para darnos la oportunidad de continuar recuperando nuestra cultura, prosperidad y libertad.

El historiador y especialista del mundo clásico Victor Davis Hanson describe con detalle y gran perspicacia en The Counterrevolution la destrucción organizada de nuestro sistema de gobierno. Ayudaría a salvar nuestra República que todos los adultos estadounidenses leyeran este éxito de ventas del New York Times antes de las elecciones de medio mandato.

Trump está liderando la contrarrevolución contra la revolución izquierdista que se intensificó bajo Barack Obama y especialmente con Joe Biden. Su revolución izquierdista consiste en la captura de las instituciones, fronteras abiertas, política identitaria, expansión del Estado administrativo, elevados déficits y la promoción de la criminalidad, la política DEI, la guerra contra la energía y otras políticas destructivas.

Los globalistas han tomado el control de nuestras instituciones y han deslocalizado empleos estadounidenses, enriqueciendo a las élites a expensas de la clase trabajadora. Trump está revirtiendo esto y reindustrializando Estados Unidos para mantener la preeminencia mundial estadounidense que los demócratas quieren destruir.

La agenda de Trump de America First amenaza existencialmente a la agenda demócrata anti estadounidense y es la razón por la que el régimen de Biden lo persiguió ilegalmente para impedir que volviera a ser presidente. Trump representa a sus seguidores —demonizados por los demócratas como racistas e insurrectos— cuando confronta abiertamente a quienes destruirían nuestro sistema y se otorgarían el poder permanente.

Hanson describe un establishment que se alinea con el intento demócrata, tal como prometió Obama, de transformar nuestro sistema. Este establishment está compuesto por universidades de élite, medios de comunicación tradicionales, plataformas de grandes empresas tecnológicas, grandes corporaciones y ONGs, Hollywood, deportes profesionales, burocracias educativas de K-12 y la burocracia federal, incluidas las agencias de inteligencia.

Biden añadió aproximadamente $8,4 billones a la deuda nacional. Esto incluyó los $1,9 billones del partidista American Rescue Plan. Durante el mandato de Biden, cientos de miles de millones se perdieron por fraude y los subsidios energéticos fueron muy superiores a lo previsto, con resultados cuestionables.

Los demócratas inundaron nuestro país de inmigrantes ilegales, les proporcionaron servicios gubernamentales y dispararon la deuda nacional. Ahora los demócratas están insultando nuestra inteligencia al convertir la asequibilidad en un tema central de las elecciones de medio mandato.

El establishment ha contribuido a crear una percepción negativa de la economía y la inflación, así como la percepción de que a Trump le importan más las guerras extranjeras y los intereses corporativos que el estadounidense promedio. Las pruebas contradicen esta percepción.

La Reserva Federal de Atlanta estimó el crecimiento del PIB al 1 de octubre en un saludable 3,7%, por encima del promedio de 2,8% de Biden durante sus últimos tres años. Después de que Trump le dejara una tasa de inflación de 2,1% en 2021, el gasto de Biden llevó la inflación a 9,1% en 2022 y a un promedio del 5% durante sus últimos tres años. Bajo Trump, la inflación cayó en torno a 2,5% en 2025 y ahora se sitúa en 3,4% durante el último año. La inflación subyacente —sin alimentos ni energía— se sitúa en 2,4%, frente al promedio de 4,8% durante los últimos tres años de Biden.

Trump actuó militarmente contra Irán para impedir que su régimen fanático obtuviera armas nucleares. Existen pruebas suficientes que indican que Irán utilizaría las armas nucleares que estaba intentando adquirir, lo que constituiría una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y del mundo.

Trump intentó todas las posibilidades diplomáticas para impedir que Irán adquiriera armas nucleares. Trump sabía que una acción militar contra Irán reduciría las posibilidades republicanas en las elecciones de medio mandato. Actuó para proteger a nuestro país. Una vez que Trump resuelva la situación con Irán, la inflación debería volver a los niveles de su primer mandato.

Los demócratas son lo contrario, según el senador John Fetterman (D-PA), colocan su poder por encima del país. Hanson explica que “muchos demócratas destacados terminaron, de facto, alentando que Irán humillara a [Trump] y, por asociación, también a su propio país”.

Con dinero de los contribuyentes, Obama y Biden subsidiaron tanto a sus aliados globalistas como a Irán y organizaciones anti estadounidenses. Para Trump, esto equivalía a subsidiar nuestra propia destrucción, algo que está deteniendo.

Los beneficios de que Trump esté llevando billones de dólares en inversiones a nuestro país deberían comenzar a aparecer durante los próximos dos años. Este cambio será estructural, no cíclico. Los demócratas intentarán revertirlo si les damos el poder.

Los demócratas han intentado asustarnos con la inteligencia artificial (IA) —ahora la superinteligencia (SI)— y con los centros de datos para obtener una ventaja en las elecciones de medio mandato. La pausa propuesta por los demócratas habría beneficiado a China. Trump presidió la Cumbre de Superinteligencia del 29 de septiembre, a la que asistieron importantes líderes tecnológicos y que produjo un compromiso voluntario de una página. Este no suspende el desarrollo y establece controles y auditorías para promover la seguridad.

Trump invitó a la Cumbre a líderes que habían sido críticos con él, demostrando su estilo práctico para trabajar en beneficio del país. También dijo que las empresas “serán muy generosas con [las comunidades locales], tanto financieramente como de otras maneras”.

Cualquier queja contra Trump palidece en comparación con la agenda anti estadounidense de los demócratas. Me decepciona la evidente falta de rendición de cuentas de funcionarios gubernamentales —antes y durante la actual administración— que han violado sus juramentos. Sin embargo, no votar o votar por los demócratas significa más impunidad para estos delitos en lugar de rendición de cuentas.

Los demócratas quieren recuperar la agenda globalista antiestadounidense del multiculturalismo, la DEI, las fronteras abiertas, los impuestos más altos y la tiranía de la energía verde que Trump está revirtiendo. Un Congreso controlado por los republicanos nos mantendrá en el camino hacia la prosperidad.

Esta artículo se publicó originalmente en inglés en BizPac Review.


This article reflects the views of the author and not necessarily the views of the Impunity Observer.


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